Nuestra directioner nº:

domingo, 15 de enero de 2012

Espera, qué está pasando? (II)

Publicado por Paula y Miriam en 3:28
Miriam:
Íbamos de camino al bloque de apartamentos donde nos alojamos. En realidad, estaba súper ilusionada por ir al pub. Durante la comida, me he sentado al lado de Niall y de Louis. Louis no paraba de contar chistes y de hacer tonterías, como por ejemplo, hablar con la boca llena. Y me he reído como nunca, creo que cada vez que estoy con él, descubro que nunca me había reído tanto con una persona. Mientras, Niall disfrutaba con la comida, se le veía a gusto, allí sentado. Era su restaurante favorito y estaba sentada al lado de él, simplemente increíble. Me encanta ir caminando y pensar en que todo esto es real y que apenas llevamos dos días en London city, y ya estamos como en casa. 

¡Bueno, ya hemos llegado! - Dije con un tono de voz alto y a la vez suspirando. Pero no era un suspiro de cansancio, sino un suspiro de felicidad y a la vez, libertad. Me sentía libre en Londres.

Paula y yo cogimos el ascensor y le pregunté qué tal había ido la comida. Me respondió con una medio sonrisa y un movimiento de cabeza que me demostraba, que todo había ido muy bien, pero había algo que no.

Llegamos a la habitación, abrí la puerta con la llave del hotel. Nuestra habitación. Dejamos el bolso encima de la mesa y le pregunté a Paula:

- ¿Te apetece una tarde de chicas? - Le dije con una sonrisa amiga.
- ¿Y en qué consiste? 
- Fácil. Ponemos música a tope,  buscamos que ponernos de ropa para esta noche. ¡ESTA NOCHEEEE! - grité contenta.
- Sí, dios mío, qué ganas. Le debemos mucho a Niall, que buen chico. 
- Lo sé, le he cogido mucho cariño. Bueno, ves encendiendo el reproductor de música, ahora traigo la ropa y nos la vamos probando.

Paula puso a todo volumen la música. Sonaba una canción de Alexandra Stan, de esas típicas de verano, que animan muchísimo. Mientras cogía la ropa, me di cuenta que también necesitaríamos maquillaje. Cogí también el neceser y fui hacia la mesita delante del sofá. Ahí deje todo. Paula bailaba feliz aunque paró de repente y bajó el volumen de  la música.

- Ahora que me acuerdo, te tengo que contar algo... - No le dejé terminar, como de costumbre y le dije: Dime.
- Verás, durante el partido me di cuenta de que Harry no tenía la entrada del asiento que correspondía, es decir, a mi lado. No sé si me entiendes. 

- Mmmmmm... - le dije con cara de pensativa, puse los ojos mirando hacia arriba y mis manos frotando mi barbilla, como si estuviese pensando mucho. - Yo creo... - seguí haciéndome la interesante - que lo que él quería, es estar a tu lado.
- ¿Sí? ¿Tú crees? - contestó con una sonrisa más tranquila.
- ¡Claro! Y bueno, no digo nada pero... ¿Vamos a lo que vamos, no? - Me dirigí hacia el reproductor, y subí el volumen de  nuevo.

Pasamos toda la tarde escogiendo la ropa perfecta. Yo, me puse muy casual. En seguida supe lo que me iba a poner y escogí unos pantalones cortos con lentejuelas de color plateado y como parte de arriba, me puse una camisa negra. Elegante pero a la vez informal. Ese era mi estilo. Me puse una chaqueta corta de color blanca. Era muy bonita y me la compré con Paula el día que fuimos de shopping. Paula, de mientras iba probándose de todo. Hasta cogía prendas mías para ver si combinaban mejor. A Paula quería ir muy bien, y al final, escogió su look perfecto, pantalones de tiro alto blancos, camiseta de encaje azul marino y sandalias plateadas. Ella tenía buen estilo. Después, nos maquillamos y ya casi había pasado una hora y media desde entonces. Estuvimos hablando, riendo...

Y en ese momento, picaron a la habitación. Paula cerró la puerta del baño, ya que se estaba poniendo la camisa que había escogido y yo de mientras, fui a la puerta. Un chico no muy joven, con un poco de acné en la cara y bien vestido nos dijo que era el taxista. Nos esperaba abajo hasta la hora acordada, a las 9 y media, para llegar pronto al pub. 

- Miriam, ¿Qué pasa? ¿Quién es? Hola.  - Dijo Paula ya bien vestida y arreglada.
- Paula, que encima de que los invitamos, va y ahora nos trae un taxi... Niall es muy detallista, pero la próxima vez... - Alguien no me dejó terminar. Era el taxista - : No, no se llama Niall el que os ha traído el recado... Es de... Liam Payne.

Paula se quedó boquiabierta. Yo no me lo esperaba, pero la cara que puso Paula es que había algo que no me había contado. Salimos de casa arregladas y estupendamente, y al salir a la acera de la calle, entramos en el taxi. Nos esperaba una buena noche.

6 comentarios:

Me Hechizaste... on 15 de enero de 2012, 3:53 dijo...

Creo que todas hemos soñado con vivir eso en primera persona:)

Cinco chicas, una dirección. on 15 de enero de 2012, 3:55 dijo...

¡Cosis! No dejéis de escribir, que con todo esto que ponéis, hacéis que se me dibuje una sonrisa en la cara. Liaaaaam, Haaaaaaarry, Haaaaaaarry, Liaaaaam. Chan chan...
PD: Niall es muy cosi.

ClaudiaDirectioner (: on 15 de enero de 2012, 3:57 dijo...

Como ya os he dicho un 1000000 de veces, me encanta. Quiero leer más, estoy muy enganchada :3

Paula y Miriam on 15 de enero de 2012, 3:59 dijo...

Muchísimas gracias chicas, sin vosotras nuestra novela no seguiría adelante! Amamos a nuestras lectoras!

Adee López on 15 de enero de 2012, 5:36 dijo...

Me encanta :) síguela :D <3

Paula y Miriam on 15 de enero de 2012, 11:12 dijo...

Hola! Tu también nos lees? Por que no nos sigues? Tienes twitter? Besos y gracias :D

Publicar un comentario

 

Londres, dos chicas y una dirección. Copyright © 2012 Design by Antonia Sundrani Vinte e poucos